ROPA FRESCA

  La ropa para zonas de clima caluroso debe ser ligera y suelta. En este caso, el principio del sistema de capas se aplica del mismo modo que para el tiempo frío. Los colores claros reflejan el calor y ayudan a mantenerte fresco, aunque proporcionan menor protección contra los rayos ultravioletas que los colores más oscuros. Los pantalones cortos y las camisas de manga corta resultan cómodos de llevar en condiciones frescas y cuando el cielo está nublado; sin embargo, exponen las extremidades a niveles peligrosos de radiación ultravioleta.
La capa interior -
La camiseta de algodón de color claro debajo de una camisa sirve para absorber el sudor de la piel y te mantiene fresco.
Sombrero
Un sombrero de ala ancha protege la cabeza y el cuello del sol.
La segunda capa -
Una camisa ligera actúa a modo de capa principal. Las mangas no se deben enrollar para contar con protección contra el calor, como el de los desiertos.
La capa exterior
Una chaqueta ligera y aislante sobre la camisa actúa a modo de capa exterior, y te protege del viento y del frío nocturno. Algunos materiales ligeros modernos tienen excelentes características aislantes.
 
Pantalones
Los pantalones deben ser de material ligero, de algodón por ejemplo, y no ser demasiado ajustados.
 

 

 

Es conveniente que tengan muchos bolsillos para llevar elementos del equipo, como el mapa o la brújula, lo que te permite tener las manos libres y prescindir de un chaleco adicional.
 

   
 Botas
Las botas, con suelas fuertes y resistentes que aíslan del suelo caliente, deben ser ligeras; la parte superior debe permitir la respiración de los pies y dejar salir el calor.